Posteado por: Vive entre Médicos | 17 de julio de 2012

INTRODUCCIÓN A LA PATOLOGÍA LABORAL

Debemos conocer a la perfección aquello en lo que trabajamos y sobre todo, la población activa de este país, tan asediada últimamente por la situación socio-político-económica mundial, tiene el deber y el derecho a conocer cual es el marco legal en el que nos movemos dentro del área de la Patología Laboral.

Para ello os hago una breve introducción – resumen que creo puede aclarar algunas dudas al respecto.

Fotografía realizada por Sergio Pelegay

PATOLOGÍA LABORAL

La legislación determina que un Accidente de trabajo es: toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena.

Por lo tanto, para que un accidente tenga esta consideración es necesario que:

  1. El trabajador/a sufra una lesión corporal. Entendiendo por lesión todo daño o detrimento corporal causado por una herida, golpe o enfermedad. Se asimilan a la lesión corporal las secuelas o enfermedades psíquicas o psicológicas.
  2. Realice una labor por cuenta ajena.
  3. El accidente sea con ocasión o por consecuencia del trabajo, es decir, que exista una relación de causalidad directa entre trabajo – lesión.

La lesión no constituye, por sí sola, accidente de trabajo.

A partir de 2005, la definición de accidente laboral también incluye a los trabajadores autónomos que previamente así lo soliciten a la Seguridad Social y abonen las cuotas sociales correspondientes.

Es por tanto necesario que se cumplan las siguientes características:

  1. Lesión corporal, que puede ser física o psíquica.
  2. Que el trabajador sea por cuenta ajena o esté dado de alta en la contingencia de accidente de trabajo como autónomo por cuenta propia.
  3. También se extiende el concepto a los trabajadores socios de sociedades mercantiles.
  4. Que el accidente sea con ocasión o por consecuencia del trabajo.

Se consideran asimismo laborales en España, a diferencia del resto de los países del entorno:

  • Los accidentes que ocurren al ir o volver del trabajo. Denominados accidentes in itinere.
  • Es necesario para considerar in itinere un accidente laboral que se haya producido entre el domicilio habitual del trabajador y el puesto de trabajo. No se considerará accidente laboral, si se producen interrupciones en el camino para realizar actos ajenos al trabajo o se dirige desde el trabajo a lugares distintos del domicilio habitual.
  • Los que desempeñe el trabajador con ocasión o como consecuencia del desempeño de cargos electivos de carácter sindical o de gobierno de las entidades gestoras, así como los ocurridos al ir o al volver del lugar en el que se ejerciten las funciones propias de dichos cargos.
  • Los ocurridos con ocasión o por consecuencia de las tareas que, aún siendo distintas a las de su categoría profesional, ejecuta el trabajador en cumplimiento de las órdenes del empresario o espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa.
  • Los acaecidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros tengan conexión con el trabajo.
  • Las enfermedades que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre y cuando se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la realización del mismo y no esté catalogada como enfermedad profesional.
  • Las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad por el trabajador que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.
  • Los infartos de miocardio, trombosis, hemorragias cerebrales o similares cuando se producen a causa o consecuencia del trabajo.

No se considerará accidente de trabajo:

  • La Imprudencia temeraria, aunque sí la imprudencia profesional.
  • El accidente que se produce en el puesto de trabajo cuando el accidentado está cometiendo un delito doloso.
  • Los infartos de miocardio, trombosis, hemorragias cerebrales o similares si no son producto del trabajo.

 

Paralelamente, la Enfermedad Profesional viene definida como “la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifiquen en el cuadro que se apruebe por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta Ley, y que esta proceda por la acción de elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional”

Según esta definición, para que una enfermedad sea considerada como profesional deben darse los siguientes elementos:

  1. Que el trabajo se haga “por cuenta ajena”. Excluye por tanto a los trabajadores/as autónomos. En cambio, se incluye a los trabajadores/as agrarios por cuenta propia.
  2. Que sea a consecuencia de las actividades que se especifiquen en el cuadro de enfermedades profesionales. Es un cuadro limitado, con un listado cerrado de enfermedades profesionales. No obstante, las enfermedades profesionales que no se encuentren reflejadas en el mismo, pueden quedar incluidas en el concepto de accidente laboral, según establece el artículo 84.2, apartado E, de la L.G.S.S., pero no tendrán la consideración de enfermedad profesional.
  3. Que proceda de la acción de sustancias o elementos que en el cuadro de enfermedades profesionales se indiquen para cada enfermedad.

Cuando se puede establecer una relación causal entre la exposición laboral y una enfermedad que no esté recogida en el cuadro de enfermedades profesionales, dicha enfermedad puede ser legalmente reconocida como accidente de trabajo (art. 115, punto 2, letra “e” de la LGSS).

 

Las enfermedades producidas por microtraumatismos de repetición, que provocan cambios degenerativos en sus sistemas, se imbrincan, además, a una patología degenerativa previa, complicando el diagnóstico y su tratamiento. Esta patología está inmersa en connotaciones socio-económico-laborales, que van a influir de una forma determinante en todo el proceso asistencial.

Finalmente, la responsabilidad de la medicina es importante puesto que el resultado es compensado económicamente, según el grado de las secuelas obtenidas. Estamos así, entre los derechos del trabajador y la responsabilidad de la gestión de los recursos públicos. Teniendo en cuenta, además, que el trabajador pasa más de un tercio de su vida activa en los locales de trabajo, todo ello perfila un marco de especialidad médica.

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Responses

  1. Una aclaración: No se considera accidente de trabajo el accidente «in itinere» sufrido por un trabajador autónomo (art. 3.3 Real Decreto 1273/2003, de 10 octubre), salvo para los «autónomos econonómicamente dependientes» (art. 26.3 Ley20/2007). El trabajador autónomo económicamente dependiente es aquel trabajador autónomo que realiza su actividad económica o profesional para una empresa o cliente del que percibe al menos el 75 por ciento de sus ingresos.

    • Muchas gracias Raúl por tu aportación. Como habrás podido comprobar es un artículo escueto y básico, pero como bién dices hay modificaciones en alhgunas pequeñas cosas.
      Intento ampliar tu comentario, dentro de mi capacidad como médico:

      La Ley 20/2007 crea la figura de los trabajadores autónomos económicamente dependientes, entendiendo por estos a “aquellos que realizan una actividad económica o profesional a titulo lucrativo y de forma habitual, personal, directa y predominante para una persona física o jurídica, denominada cliente, del que dependen económicamente por percibir de el, al menos, el 75 por ciento de sus ingresos por rendimientos de trabajo y de actividades económicas o profesionales”.

      Como consecuencia para el Régimen Especial, divide a quienes prestan servicios por cuenta propia en dos categorías.
      Una vez efectuada la separación, establece distintas obligaciones para ambas.

      En este grupo de trabajadores se especifica como accidente de trabajo a: toda lesión corporal del trabajador autónomo económicamente dependiente que sufra con ocasión o por consecuencia de la actividad profesional, considerándose también accidente de trabajo el que sufra el trabajador al ir o volver del lugar de la prestación de la actividad de la cual es dependiente, o por causa o consecuencia de la misma. Salvo prueba en contrario, se presumirá que el accidente no tiene relación con el trabajo cuando haya ocurrido fuera del desarrollo de la actividad profesional de que se trate” (art. 26.3).

      Un saludo y espero nuevas aportaciones tuyas !

      • Gracias Sergio. Me gusta su blog. Yo tambien soy médico de una mutua y los temas que usted trata siempre resultan de interés. Felicidades.

      • Gracias a ti por seguirlo y colaborar con tus comentarios.

  2. Te felicito Sergio, me parece una idea estupenda el que hayas incluido en tu blog este tipo de información que entiendo ayudará a solventar muchas dudas.

    • Gracias Puri ! Lo cierto es que somos los grandes desconocidos. Como dice el refrán, “ponte fama y échate a dormir” Es dificil que se entienda que somos y que hacemos, pero se puede hacer !


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